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Trabajamos un color y varios materiales

¡¡Hola!!

Esta mañana ha vuelto a venir mi primo y mamá nos ha preparado una actividad muy chula. Cada uno elegíamos un color, después teníamos que coger los materiales de nuestro color y pintar con cada uno de ellos dentro de cada recuadro. Ha sido muy divertido, ahora te explico lo que necesitas para hacerlo.

Materiales:

  • Folios para pintar.
  • Bandejas para separar el material.
  • Material para pintar, nosotros hemos usado: pintura de dedos, pegatinas, plastilina, rotuladores, color de madera, ceras y sellos.
  • Opcional: manteles para no ensuciar la mesa y pañuelos para limpiar los dedos si utilizan pinturas de dedos.

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Preparación:

  1. Preparar el material en una bandeja tal y como se ve en la foto de arriba. Como hemos sido dos, teníamos dos colores. Si solo es para una persona, puedes poner algunos colores más para que tenga que elegir el material del color que ha elegido. También, En la hoja, dividir en cuadros según el número de materiales que usemos. Como nosotros teníamos 7 diferentes, he hecho 8 cuadros (el que sobraba podían pintar como quisieran).

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2. Seleccionar el material de su color y ponerlo en su bandeja.4

3. Cada uno elegía por turnos el material que iban a utilizar. Pintar cada cuadro con el material que van eligiendo por turnos. En la imagen se ve que primero han empezado por la pegatina y por la pintura de dedos.

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4.Dejar que descubran cada material y cómo pinta cada uno.

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5. Ellos, al acabar, han querido poner su dibujo en la nevera!!!

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Al acabar la actividad, hemos estado hablando sobre estos colores, el por qué han elegido este color, qué cosas son del color que han elegido, qué cosas hay en casa de esos colores, qué personajes son de ese color, etc… así que también hemos practicado el lenguaje.

Espero que te haya servido para hacer otra actividad en casa, (puedes ver alguna más aquí –> Hoy pintamos piedras !!!Mis libros favoritosMi Libreta de juegosJugando con formas y objetos cotidianosJuego con pegatinas de colores

Un saludo,

Lucas.

25 cosas para hacer en verano

Holaa!!!!

Aquí estoy, disfrutando del verano porque ya no tengo guarde y estamos haciendo muchas cosas. Por eso, hoy quiero compartir con vosotros 25 planes para hacer durante este verano, espero que os guste!!

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¿Cuáles has hecho ya? Nosotros nos hemos bañado en la piscina y en la playa, hemos comido un helado en una terraza, jugamos cada tarde con el primo a hacer guerra de pistolas de agua, mi mamá me ha comprado un libro nuevo sobre los bomberos, a veces cenamos en el balcón de casa, comemos macedonia todos los días porque me encanta la fruta y hacemos castillos de arena cada vez que vamos a la playa.

Aún queda verano por delante, tenemos que irnos de vacaciones y a finales de agosto, llega la feria de mi pueblo, así que estoy deseando seguir pasándomelo igual de bien y divertido que ahora!!!!!

¡¡Feliz verano!!

Lucas.

 

Hoy acabo la guarde!!!

¡¡Hola!!

Mi mamá me ha contado que hoy es mi último día de guardería. Que hoy acabo una etapa para empezar otra en septiembre.

Parece que fue ayer cuando escribí la entrada de Mi quinto día de guardería donde explicaba mis miedos, mis inquietudes, mi adaptación… y ahora, de la noche a la mañana, mi mamá me cuenta que mañana empiezo mis vacaciones de verano.

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Yo aún soy pequeño y no me doy mucha cuenta de las cosas, de lo qué hay que hacer, pero en mi alrededor solo percibo cambios. Ahora que estoy acostumbrado a ir a la guardería, que he hecho amigos, que me encanta mi profesora, me dicen que esto ya se acaba. Seguramente no le de tanta importancia como se la da mamá, porque a ella ya la he visto llorar varias veces, ayer por ejemplo, en la fiesta de fin de curso la vi llorar abrazada a mi profesora. Y no era la única, la profesora también lloraba junto con las demás mamás.

Mi mamá también me ha contado que se reunió con mi profesora para hablar de mí. Le contó que soy un niño muy tranquilo, que soy muy obediente y respetuoso y que me ha cogido mucho cariño, que ha sido un placer haber sido su alumno. Mi mamá lloraba cuando me lo contaba, sin duda este cambio también le está afectando, creo que ella escribió sobre esto en esta entrada -> “Soy el más molón”, donde explica cómo el tiempo pasa sin darnos cuenta y cómo crecemos de rápido.

Ayer fuimos todos los niños y papis a una gran fiesta de despedida, donde había muchas piscinas, mangueras, pistolas de agua,… y una gran merienda con pastel y zumos!! La verdad, que me voy a llevar un bonito recuerdo de esta etapa y voy a estar súper orgulloso de haber vivido esta bonita experiencia. También me voy a llevar un precioso recuerdo de mi profesora, una mujer con un corazón enorme que nos ha entregado lo mejor de ella, su cariño, su paciencia infinita y su amabilidad. Se nota cuando las cosas se hacen con amor y se entrega lo mejor de uno mismo, ella lo hace siempre así y por eso nos da mucha pena acabar esta etapa aunque siempre la llevaremos en nuestros corazones, igual que esta etapa tan increíble.

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Y cuando mamá hoy me ha dejado en la guarde, he visto que ha salido llorando y que la profesora también tenía los ojos bañados en lágrimas y acariciaba a mamá. Ella me cuenta que está muy contenta de lo bien que nos han tratado, que nos hemos sentido siempre como en casa, que hemos hecho muchas actividades chulas, hemos celebrado siempre las fiestas por todo lo alto, mamá y papá han podido colaborar en varias actividades (por ejemplo en Sant Jordi cuando mamá vino a contar un cuento) y que siempre vamos a tener las puertas abiertas porque esta guarde será ya siempre nuestra casa.

Ahora ya solo toca disfrutar el verano (el lunes prometo entrada con 25 cosas para hacer en verano) y vivirlo al máximo antes de empezar una nueva etapa.

¡¡Qué tengáis felices vacaciones!!

Lucas.

 

 

 

“Soy el más molón”

Buenos días,

hoy mi mamá me ha puesto una camiseta nueva que pone “soy el más molón” y me ha pedido si le dejaba escribir una entrada del blog a ella, que lo ha titulado igual que la camiseta que llevo hoy.

“Soy el más molón”

Cuando he dejado a Lucas en la guarde, me he venido corriendo a casa para ver si habían puesto las listas definitivas del colegio. Así ha sido, a las 09:25h habían colgado los resultados finales, donde hemos sabido que Lucas irá al colegio que hemos puesto en primera posición. Mis ojos se han llenado de lágrimas, lágrimas de felicidad al saber que Lucas irá al colegio donde estudiaron sus papás, un lugar fantástico donde aprenderá y disfrutará muchísimo. Había otras lágrimas que tenían otros sentimientos de tristeza, añoranza, nostalgia,… cada una tenía una emoción distinta. Cuando he abierto mi agenda y he anotado en el 12 de septiembre “Empieza el cole”, he comprendido que a veces, la felicidad y la alegría pueden ir acompañadas de otros sentimientos contradictorios pero igual de válidos. Y esto es así, me siento contenta de que mi hijo crezca, se haga mayor pero también me siento triste de que no sea el bebé que fue y de no poder parar el tiempo para disfrutar más de cada momento con él. Siento que el tiempo se me escapa de las manos, que quiero cogerlo para atraparlo y guardarlo en una caja y que podamos estar más tiempo así. Hace nada que escribías en el blog cómo eran los primeros días de guardería (puedes ver la entrada aquí –> Mi quinto día de guardería) y ahora solo queda un mes para que acabes y emprendas esta nueva etapa en el “cole de los mayores” como normalmente se le llama. Yo, hijo, no le voy a llamar así porque no quiero que sientas que te tienes que convertir de golpe en “mayor”, si no que le llamaremos el cole “molón” para que veas que es un sitio donde lo vas a pasar muy bien. 

Y si mamá solo piensa en parar el tiempo (también tengo una entrada sobre el paso del tiempo que puedes ver aquí –> El tiempo es el único culpable…), tú, en cambio, parece que solo sabes crecer y aprender cosas nuevas, que estás deseando hacerte mayor para tener nuevas experiencias y no dejar nunca de sorprendernos. Nos imitas todo el rato con la intención de querer ser más mayor de lo que eres, te gusta explorar y probarlo todo. Sientes que eres “el más molón” y a nosotros, tus padres, nos gusta que te sientas así, capaz de todo, capaz de ser el que quieras ser, con energía y fuerza para comerte el mundo. Y nosotros estaremos ahí siempre para ayudarte a ser feliz pero antes…

     …tengo que asumir de una vez por todas que te has hecho mayor y que el tiempo pasa más rápido de lo que pensamos.

     …tengo que asumir que ya no eres el bebé que eras, que aunque ya no estés todo el día en mis brazos, puedo tenerte todo el día en mi cabeza y siempre en mi corazón.

     …tengo que asumir que poco a poco necesitas más independencia, que a veces prefieras jugar solo que con mamá.

     …tengo que asumir que el tiempo también te afecta a ti, que no haces otra cosa que abrir una etapa y cerrar otra, y esto puede causar estrés o miedo y por eso a veces acabamos enfadados o con alguna rabieta.

     …tengo que asumir que el tiempo lleva consigo la noción de cambio y por ello, cambias, creces, aprendes y no eres el que eras ni el año pasado, ni el mes pasado ni ayer. Lo que no cambia, es la maravillosa persona que eres y serás.

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Así que hijo, aquí estaré, fuerte y entera para que podamos aprovechar las oportunidades que trae el tiempo, que estaré a tu lado para que no sientas miedo y seas capaz de lograr nuevos retos. Que si a veces nos sentimos tristes, este sentimiento es igual de válido y nos sirve para que saquemos fuerzas, mejoremos y recuerdes que “eres el más molón”.

Y tú, mamá o papá que leas esto, seguro que sientes y piensas como yo, que también quieres parar el tiempo para disfrutar de tu pequeñ@, recuerda que aunque cambie y crezca, seguirá siendo “el más molón” y eso tenéis que disfrutarlo y celebrarlo juntos. Un saludo.

 

 

El tiempo es el único culpable…

Buenos días!!!

Después de unos días de vacaciones, de disfrutar de la Semana Santa y de descanso, estoy otra vez por aquí. En la entrada de hoy, comparto un texto que he encontrado por el ordenador, escrito por mi mamá y que espero que os guste…

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El tiempo es el único culpable…

La mujer A es una chica de unos veinte años, ambiciosa, con ganas de vivir la vida. La mujer B tiene unos pocos años más y también está llena de vitalidad. Podrían ser iguales pero hay una cosa que las diferencia, la mujer B es mamá.

La mujer A no utiliza agenda, tiene una memoria privilegiada y es capaz de acordarse de todo. La mujer B sí tiene que utilizar agenda, y aún teniéndola, se le olvidan muchas de las cosas que tiene que hacer. Desde que es mamá, su memoria ha cambiado y a veces, hace cosas raras como meter una taza en la lavadora o guardar el mando de la tele en la nevera.

En el bolso de la mujer A encuentras una cartera, el móvil, maquillaje, unos pañuelos y las llaves. La mujer B ha tenido que sustituir su bolso por una mochila grande, porque no le cabe todo lo que necesita: pañales, toallitas, un tentempié, una muda de recambio, un juguete, el chupete, la botella de agua, tiritas, pomada para golpes,… y aun así, siempre se le olvida algo.

La mujer A es puntual, siempre. En cambio, la mujer B aunque lo intenta, no lo es. Aunque se levante una hora antes para no hacer tarde, siempre hay algún imprevisto de última hora: su hijo se hace caca antes de salir, se vomita encima y hay que cambiarlo o simplemente el tiempo corre más de lo que ella espera.

La mujer A tiene todo el día en la cabeza la canción de moda, la que ponen en radios y discotecas. En cambio, la mujer B tararea todo el día los cinco lobitos, las ruedas del autobús o el patio de mi casa.

La mujer A cuando va de compras vuelve con cinco bolsas de llenas de ropa para ella. Igual, con suerte, le compra algo a su novio o a su madre. La mujer B, por otro lado, primero mira para su bebé, le compra de todo y si aún le queda tiempo, entonces se mira alguna camiseta o pantalón para ella.

Ambas mujeres esperan con ilusión el sábado noche pero tienen distintos planes. La mujer A se tira una hora para bañarse y ponerse sus cremas. Se viste, se maquilla y se perfuma para estar lista para ir a cenar y de fiesta con los amigos. La mujer B se ducha en unos minutos, se pone el pijama, acuesta al niño y se tira al sofá con su pareja mientras cenan unas pizzas y ven su serie preferida.

La mujer A ha empezado a hacer dieta y ejercicio para cuidarse y estar en forma. En cambio, la mujer B le preocupa más la correcta introducción de los alimentos de su hijo y que éste crezca sano comiendo de todo. Para eso, ha aprendido a hacer croquetas y hamburguesas de verduras, galletas integrales y batidos de frutas, cosas que nunca antes había preparado porque con una ensalada y unos filetes de pollo ya estaba servida.

La mujer A duerme en una cama grande, bien arropada durante toda la noche y del tirón. La mujer B duerme en una cama similar a la mujer B pero prefiere darle el edredón a su hijo si lo ve destapado y no le importa levantarse a por agua, a acompañarlo a hacer pis o simplemente comprobar que está bien. Ya nunca duerme del tirón pero la noche que sólo se despierta una vez, se levanta la mar de contenta.

La mujer A coge un resfriado dos o tres veces al año, en cambio, la mujer B, cada vez que su hijo se pone malo, se pone enferma y lo coge mucho más fuerte que su hijo, sea un resfriado, una gastroenteritis o una conjuntivitis. Es algo como una especie de “solidarización enfermiza con tu hijo”.

Cuando la mujer A vuelve de trabajar, va pensando si quedará con alguna amiga para tomar algo o se irá directamente a casa a cenar y a leer un libro. La mujer B mientras regresa a casa sólo piensa en una cosa y es que está deseando ver a su hijo, abrazarlo y comérselo a besos.

Y eso no quiere decir que siempre tenga que ser así. Por ejemplo, la mujer B también le gusta salir de vez en cuando, tener tiempo para ella y hacer alguna actividad a solas, pero aunque lo haga, su prioridad sigue siendo su hijo, nunca se lo podrá sacar de la cabeza, siempre estará pensando si estará bien, si habrá merendado o se estará portando bien.

Y aunque estén llenas de diferencias son iguales. Las dos tienen sueños, ilusiones y luchan día a día para ser felices y que la gente que le importa también lo sea. Lo único, que el tiempo cambia prioridades y gustos, pero ni una es más feliz que la otra, ni tiene más suerte o es más privilegiada, sólo que el paso de los años nos cambia a todos, nos hace madurar, nos hace tener otros objetivos e ilusiones.

En este ejemplo, ambas mujeres soy yo, la mujer A con 20 años y la B con 27. En ambas etapas de mi vida he sido muy feliz, sólo que el tiempo es el único culpable, queriéndote cambiar pero siempre a mejor, para que vivas muchas experiencias, ames con todo tu corazón, conozcas el amor verdadero de tener un hijo y crezcas como persona para dar siempre lo mejor de ti. No todas las personas necesitan ser padres, en nuestro caso, queríamos serlo para seguir dando amor, enseñar nuestros valores a una personita, crecer personalmente y conocer la felicidad de ser padres.

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Un saludo,

Lucas.

25 cosas para hacer en primavera

¡Buenos días!

Estamos en primavera, y ya va tocando un post con ideas para hacer en esta época, igual que hice en otoño con “25 cosas para hacer en otoño” y en invierno con “25 cosas para hacer en invierno”.

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Nosotros de momentos sólo hemos ido a buscar flores, estamos cultivando fresas y menta y hemos salido a caminar y ver un parque. Pero queremos hacerlas todas y más, porque lo que más me gusta de todo es pasar tiempo con mi familia y hacer muchas cosas chulas con ellos.

¡Espero que disfrutes de esta maravillosa primavera que tenemos por delante!

Un saludo,

Lucas.

Paciencia mamá*

Paciencia mamá.

Este texto va para ti, mamá, que siempre vas corriendo a todas partes y con mil cosas en la cabeza, preocupada y angustiada, sin disfrutar de la vida, sin saborearla.

Paciencia mamá, la necesitarás cuando la gente se meta en nuestras vidas y te quieran volver loca. No les hagas caso, haz oídos sordos y sigue tu instinto porque lo harás muy bien. No dejes que te saquen de tus casillas, simplemente asiente pero haz lo que veas que es mejor para los dos.

Paciencia mamá, cuando lloro no es por gusto, es porque me pasa algo. Igual tú piensas que aunque haya comido y dormido ya tengo que estar bien, pero quizás me faltan mimos o necesito estar contigo. Deja lo que estés haciendo, nada es más importante que estar juntos. Los platos puedes fregarlos más tardes y el polvo se puede quitar después. Pero yo no seré niño para siempre, creceré y el tiempo hará que mi infancia se esfume. Así que disfrútala al máximo, mamá.

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Paciencia mamá, no quieras alterar mis ritmos y me hagas mayor antes de tiempo. No quieras que deje el pañal cuando no estoy preparado o quieras que ande cuando tú quieras. Ten paciencia y no te agobies, todo llega. Yo no conozco a nadie de veinte años que no haya aprendido a andar ni que lleve pañal. Paciencia, respétame y acompáñame en este camino lleno de retos y aprendizajes.

Paciencia mamá, sé que a final del día estamos todos un poco cansados y a veces, yo estoy irritable y no siempre obedezco lo que me dices. Si me dices que me ponga el pijama a veces me lo tomo a mal o cuando dices de sentarnos a comer yo quiero seguir jugando. No me grites, escúchame y lleguemos a una solución en la que no tengamos que alterarnos ni perder la paciencia. 

Paciencia mamá, para todo. Verás que serás más feliz si te lo tomas todo de otra manera, sin prisas y sin reloj. Sustituye un soplido o un grito por un beso o por un abrazo. Los dos seremos más felices, la prisa se esfumará y podremos disfrutar del momento. Cuando me digas que recoja, no esperes que lo haga corriendo como tú esperas, ¿me ayudas y cantamos juntos una canción que acabará con un abrazo fuerte? O cuando vayamos al colegio y yo vaya detrás de ti porque tengo un ritmo más lento ¿por qué no me das la mano y jugamos al juego de “qué podemos encontrar en un supermercado/en una granja/….? Verás que me animo y lo pasaremos mucho mejor que si vamos o hacemos las cosas de morros y enfadados. Recuerda que el tiempo vuela, que pasa muy rápido y que cuando te des cuenta, ya no seré el niño que era. Así que estemos siempre felices, démonos muchos besos (¡¡que son gratis!!) y los abrazos que nunca falten, por favor.

Paciencia mamá, ¿sabes lo que ayuda mucho? Salir de la rutina, hacer cosas diferentes y nuevas. ¿Por qué en vez de salir al parque como cada tarde, nos vamos a dar un paseo por la playa? ¿Por qué en vez de quedarnos en casa, salimos a merendar a la cafetería que han abierto nueva? Podemos hacer muchas cosas juntos que son muy divertidas, recuerda que lo que tienes por hacer no es tan importante como estar conmigo. Ya cocinaremos luego, ya pondremos la lavadora mañana, pero ahora, disfruta de mí porque te quiero, mamá.

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*mamá se puede sustituir por papá, por abuelo, por abuela, por tía, por marido, por esposa, por alguien a la que quieras. Ten paciencia, empatía y ama con todo tu corazón.

Lucas.